La ultima campanada del reloj ha marcado el cuarto de hora
anunciando que estamos entrando a la madrugada
no retorné a los aposentos privados de mi amada
mientras Blankita, la perrita , se caga y llora;
Otro año mas ha transcurrido hoy veintinueve,
un aniversario mas de irreverencias, amor y descuidos
desavenencias, distanciamientos, muchos olvidos
al corazón rechazado la indolencia lo conmueve;
Los versos truncos de esta poesía
dejan sentir el fiel reflejo
que no todo es paz menos alegría
para un maduro, para un viejo...
Una pieza melódica casi un murmullo
se deja entre oír por unos parlantes,
llegando voy quitándome los guantes
para reclinarme y suavemente me arrullo....
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